24 de mayo de 2018

Tiene que ser así!
Pues... así tiene que ser!

Que día a día, la educación toma un camino siniestro y, los buenos modales quedan arrinconados en cualquier cuneta....

Pues... así tiene que ser!

Que la comunicación oral se pierde entre muros y muros de redes sociales virtuales e impersonales...

Pues... tiene que ser así!

Que la idiocracia es la bandera que enarbolan algunos, mientras a sí mismos se creen poseedores de la sabiduría más ancestral...

Tiene que ser así!

Que cada vez toma más y más fuerza el refrán aquel de "dime de que presumes y te diré de que careces"...

Tiene que ser así!
Pues... Así tiene que ser!

18 de mayo de 2018

El monstruo verde

El monstruo verde que se oculta en el armario, solo sale de noche. Le gusta la oscuridad.
El monstruo, de grandes fauces y afilados colmillos, solo grita cuando cree que está solo y nadie más puede oírle.

Avanza lentamente por el pasillo, pero cualquier ruido ambiental le invita a buscar un escondite donde guarecerse.

Los niños le dan miedo. Sus voces agudas y estridentes le taladran los tímpanos de los oídos. Cuando los ve aparecer, busca refugio en lo recóndito de su armario, pero hoy, no se ha cerrado bien la puerta, y una voz al otro lado intenta abrirla, mientras un tímido "¿Hay alguien ahi?", se deja escuchar.


17 de mayo de 2018

Tu barrendero.

Soy el barrendero de tus ilusiones perdidas,
de tus sueños inalcanzables,
de tus metas malogradas.

Barro con mi escoba las lágrimas que derramaste por aquel primer amor que te rompió el corazón,
aquel llanto desolado que te causó la traición de tu mejor amigo,
aquella gotas de sudor de un esfuerzo que no obtuvo recompensa.

Limpio concienzudamente todo rastro,
de penurias,
de lamentos,
de preocupaciones.

Solo busco encontrar la forma de rehacer un nuevo universo para tí,
donde las metas y los sueños sean el caldo de cultivo para forjar un nuevo futuro.

Soy, tu barrendero.

10 de mayo de 2018

Con pata de palo, con sangre en el ojo, con cara de malo...



Barbanegra, Barbaroja, el pirata Drake, todos con una profesión común, todos llevan el mar grabado en su retina, y un olor a sal tatuado en sus entrañas y en su piel. Todos comparten el mismo estilo en el vestir. Camisa blanca, pantalón negro y estrecho, chaleco de terciopelo, a ser posible de un color que no sea fácil de olvidar, botas altas y cómodas, que no permitan un resbalón en el peor momento, y algún collar con grandes eslabones de oro, que brillen y luzcan en el pecho. Por supuesto, el oro no puede tener otra procedencia que tratarse de oro robado a algún cabellero que se defina a si mismo como de alto postín.

Van cargadas las bodegas de sus barcos de ingentes cantidades de ron. Mas y más toneles se agolpan unos sobre otros, aumentando la densidad de líquido por metro cuadrado. Ron, que terminará calentando y recorriendo, los malheridos cuerpos de los piratas que, con su lucha y su tesón, comparten con su capitán las andanzas, a veces exitosas a veces menos, de los abordajes que se les ofrecen en alta mar.

Brindan todos ellos en sus copas doradas por el siguiente  asalto, por el siguiente botín, por la siguiente princesa casadera, esperando que esta última decida permanecer con ellos, a tenor de que la dote que reciban cumpla con creces sus espectativas.

Al abordajeeeeeee!!!!!

9 de mayo de 2018

MAGIA POTAGIA!!!

¿Quién dice que no existe la magia? ¿Quién se atreve a afirmar que todos los hechos son explicables? Es más, ¿Quién incluso se aventura a añadir la coletilla aquella de que todo es "científicamente explicable"?

Yo me opongo obstinadamente a que todo pueda tener razón y motivo de ser, yo, siendo como era, una persona con una orientación técnico-científica latente desde tiempo atrás, me gusta tratar de vivir la vida creyendo que aún ésta nos puede sorprender, para bien.

¿Quién puede negar que los ordenadores no han evolucionado por si solos? ¿que no han adquirido una cierta inteligencia artificial ya?

Cuando tu ordenador decide por si solo cerrarte el navegador con todas sus pestañas abiertas, para mostrarte solo una, donde un tímido "About blank" intenta hacerse importante, para posteriormente, por un cierto arte de birlibirloque cerrártela de un plumazo y abrir a continuación las páginas que tenías en un principio y que tú ya pensabas que habías perdido para siempre... Esas páginas, que estarían almacenadas en el rincón de las páginas abiertas que se cierran sin explicación o sin razón justificada posible.

El ordenador es capaz de sorprenderte, de darte la alegría de la mañana, de mostrarte aquello que pensabas que jamás volvería a estar ante tus ojos, dejándote entrever que un mundo más allá existe, un mundo donde la magia impera y es la dueña y señora de tus pensamientos presentes y futuros...

Aunque, también el ordenador es capaz de hundirte en la miseria más absoluta, cuando todo el trabajo que pacientemente has ido almacenando... se evade en el sinsentido de los archivos perdidos dentro de la espiral helicoidal de caracteres alfanuméricos que bien pueden jugar una partida cuántica binaria.

Así que... Tachan!!! Magia potagia!!!

7 de mayo de 2018

Imaginemos un viaje en el tiempo

Supongamos por un instante, que pudiéramos revivir cualquier momento que fuésemos capaces de imaginar. Que pudiéramos remontarnos a cualquier época, por remota o menos remota que fuera. Que pudiéramos sentir emociones y revivir vivencias a la carta, y que, en base a ellas, repetirlas, abandonarlas pero por supuesto sin "mejorarlas"...(sin introducir condiciones de contorno nuevas).

Imaginemos por un momento, una regresión a la prehistoria menos ancestral. Al momento en que el ser humano, por una casualidad del destino, al dar una patada a un vulgar canto rodado del camino, se percata de su sinfín de posibilidades, y decide denotarlo con la nuevísima palabra "rueda".

Es este instante, un punto de inflexión en la historia, un descubrimiento sin parangón, sin vuelta atrás y que modifica y modificará por completo la concepción de cualquier descubrimiento posterior.

Y, alli nos encontramos, como espectadores silenciosos, con el deseo gozoso de vivir el éxito de ese momento, pero con las manos y la boca sellada impidiendo así, cualquier perturbación del mismo.
¡Que sensación! Vivir de primera mano momentos tan trascendentales, y durante el siguiente segundo, retornar de nuevo al siglo XXI.

Hay tantos hechos históricos que merecería le pena conocer de cerca, tantas civilizaciones con las que compartir unas horas....tantos personajes con los que hablar e intercambiar ideas....

Si pudieras elegir un hecho, una civilización, una época, un personaje.... ¿Con que te quedarías? ¿Hasta donde viajaría tu máquina imaginaria del tiempo?


4 de mayo de 2018

En el café...

Como cada día a las 11:30, me acerco hasta una cafetería donde degusto una deliciosa parada laboral, acompañada de un soberbio café, que prepara con delicadeza la misma dueña.

Se trata esta cafetería, de un lugar pequeño, con un agradable olor a café que impregna todas las paredes. La mujer que lo regenta, alcanza ya la cuarentena, y, con mucho gusto y delicadeza sirve cafés solos, con leche, para llevar, con azúcar, con sacarina, algunos acompañados de bollería industrial, que bajo sus manos parecen retomar un sabor casero, y bocadillos. De jamón, de salami, de atún...

Me gusta tomar el café allí. Cuando dispongo de algo mas de tiempo me gusta observar a los "parroquianos" que, todos los días más o menos, a la misma hora, acudimos allí. Al final, se forma una pseudofamilia, donde nadie se conoce, pero que todos se sienten cómodos en su presencia.

Hoy me he fijado en uno de ellos. Un señor de unos setenta y tantos años. Lleva un sombrero de corte clásico y suele ocupar un taburete de la barra situado en un rincón. Creo que lleva mucho tiempo asistiendo hasta la cafetería, porque se dirige a la dueña llamándola por su nombre de pila. Lleva gafas, imagino que por la edad, porque a menudo se las quita y observa al resto de los que allí estamos, colocando sus gafas sobre la frente. Hoy, tambien las tenía así dispuestas.

Sobre la barra del bar, he logrado vislumbrar que tenía abierta una pequeña agenda, y entre sus dedos un bolígrafo. Cuando he puesto más atención, he podido ver líneas y líneas manuscritas con letra minúscula ocupando sus hojas. Quizás, al igual que él me sirve a mi hoy, seamos nosotros para él fuente de su inspiración.